El deporte forma parte de mi día a día. No solo por salud física, sino por equilibrio mental. Me conecta conmigo misma, me obliga a parar (aunque parezca lo contrario) y me recuerda que moverse también es una forma de cuidarse.
Mi estilo de vida es activo, pero realista. No busco rendir, busco fluir. Y en ese movimiento, hay dos disciplinas que me acompañan y me inspiran desde hace años: el ciclismo y el running. Aquí te comparto cómo los integro en mi semana y qué looks me hacen sentir cómoda y bien cuidada incluso cuando voy a toda velocidad.
Mi semana en movimiento
Salidas en bici (2-3 veces por semana)
El ciclismo es uno de mis mayores placeres. Me permite salir de la ciudad, respirar aire puro y desconectar de todo. Ya sea una ruta de montaña o una salida suave por carretera, siempre vuelvo a casa con otra energía. Es mi terapia en movimiento.
Running al amanecer (2 veces por semana)
Correr por la mañana me ayuda a empezar el día con claridad. Me gusta salir temprano, cuando la ciudad todavía duerme. Es un momento solo mío, sin distracciones, donde la mente se ordena y el cuerpo despierta.
Estiramientos o yoga suave en casa (1-2 veces por semana)
Complemento imprescindible. Unos minutos de estiramiento consciente ayudan a evitar tensiones, relajar músculos y escuchar lo que el cuerpo necesita.
Días de pausa activa
No todo es intensidad. También hay días de paseo suave, recuperación activa o simplemente descanso. Porque el autocuidado también es saber cuándo no hacer nada.
El deporte forma parte de mi día a día. No solo por salud física, sino por equilibrio mental. Me conecta conmigo misma, me obliga a parar (aunque parezca lo contrario) y me recuerda que moverse también es una forma de cuidarse.
Mi estilo de vida es activo, pero realista. No busco rendir, busco fluir. Y en ese movimiento, hay dos disciplinas que me acompañan y me inspiran desde hace años: el ciclismo y el running. Aquí te comparto cómo los integro en mi semana y qué looks me hacen sentir cómoda y bien cuidada incluso cuando voy a toda velocidad.
Mi semana en movimiento
Salidas en bici (2-3 veces por semana)
El ciclismo es uno de mis mayores placeres. Me permite salir de la ciudad, respirar aire puro y desconectar de todo. Ya sea una ruta de montaña o una salida suave por carretera, siempre vuelvo a casa con otra energía. Es mi terapia en movimiento.
Running al amanecer (2 veces por semana)
Correr por la mañana me ayuda a empezar el día con claridad. Me gusta salir temprano, cuando la ciudad todavía duerme. Es un momento solo mío, sin distracciones, donde la mente se ordena y el cuerpo despierta.
Estiramientos o yoga suave en casa (1-2 veces por semana)
Complemento imprescindible. Unos minutos de estiramiento consciente ayudan a evitar tensiones, relajar músculos y escuchar lo que el cuerpo necesita.
Días de pausa activa
No todo es intensidad. También hay días de paseo suave, recuperación activa o simplemente descanso. Porque el autocuidado también es saber cuándo no hacer nada.
El deporte forma parte de mi día a día. No solo por salud física, sino por equilibrio mental. Me conecta conmigo misma, me obliga a parar (aunque parezca lo contrario) y me recuerda que moverse también es una forma de cuidarse.
Mi estilo de vida es activo, pero realista. No busco rendir, busco fluir. Y en ese movimiento, hay dos disciplinas que me acompañan y me inspiran desde hace años: el ciclismo y el running. Aquí te comparto cómo los integro en mi semana y qué looks me hacen sentir cómoda y bien cuidada incluso cuando voy a toda velocidad.
Mi semana en movimiento
Salidas en bici (2-3 veces por semana)
El ciclismo es uno de mis mayores placeres. Me permite salir de la ciudad, respirar aire puro y desconectar de todo. Ya sea una ruta de montaña o una salida suave por carretera, siempre vuelvo a casa con otra energía. Es mi terapia en movimiento.
Running al amanecer (2 veces por semana)
Correr por la mañana me ayuda a empezar el día con claridad. Me gusta salir temprano, cuando la ciudad todavía duerme. Es un momento solo mío, sin distracciones, donde la mente se ordena y el cuerpo despierta.
Estiramientos o yoga suave en casa (1-2 veces por semana)
Complemento imprescindible. Unos minutos de estiramiento consciente ayudan a evitar tensiones, relajar músculos y escuchar lo que el cuerpo necesita.
Días de pausa activa
No todo es intensidad. También hay días de paseo suave, recuperación activa o simplemente descanso. Porque el autocuidado también es saber cuándo no hacer nada.